Las emociones son reacciones complejas y estructuradas ante estímulos relevantes para la supervivencia del individuo y de la especie, que se originan en sistemas cerebrales preparados a lo largo de la historia evolutiva para analizar dichos estímulos y responder con rapidez. En el ser humano se dan también reacciones emocionales cuando se anticipan o recuerdan situaciones relevantes, o cuando se está ante señales asociadas con ellas.

Este tema aborda, en primer lugar, el concepto y las características del comportamiento emocional y sus relaciones con la conducta motivada, los cambios en el comportamiento y las reacciones fisiológicas acompañantes, tanto vegetativas como hormonales, incluyendo el papel de los procesos cognitivos y las expresiones faciales. A continuación se describen los diferentes sistemas cerebrales que procesan los estímulos afectivos y elaboran las reacciones vegetativas, musculares y hormonales que forman parte de la emoción. Algunos de ellos, como el denominado sistema cerebral de defensa, que se activa ante situaciones real o potencialmente dañinas, y uno de cuyos elementos clave es la amígdala, comienzan a conocerse bien hoy en día. La corteza cerebral, y en especial la región prefrontal, integra y regula la actividad de otras estructuras subcorticales que, en conjunto, emiten las respuestas emocionales. Éstas se exponen tanto a nivel central como periférico. En primer lugar, se desarrollan los diferentes sistemas de neurotransmisión y neuromodulación, y algunos de los principales ejes hormonales del organismo (hipotalámico-adrenomedular, hipotalámico-hipofisario-corticosuprarrenal), además de la respuesta inmunitaria que acompaña a las emociones. Igualmente, se abordan las respuestas vegetativas y motoras más importantes, incluyendo los cambios musculares que sustentan la expresión facial emocional.