La percepción somestésica incluye diversas submodalidades que procesan la información relacionada con las sensaciones captadas por el cuerpo mediante la piel y otros receptores internos. Como ocurre en otros sistemas sensoriales, la percepción somestésica requiere de receptores y vías específicas que transmitan la información hasta el sistema nervioso central. Desde el punto de vista anatomofisiológico se han distinguido tradicionalmente dos vías principales para el procesamiento del tacto y la propiocepción, por una parte, y el dolor y la temperatura, por otra. En este tema se describen brevemente dichas vías y se proporciona algunas claves sobre las principales líneas de investigación que se están desarrollando en este campo. Dichas líneas se centran, básicamente, en el estudio de los mecanismos centrales implicados en el procesamiento del dolor, así como de los mecanismos que permiten la construcción del esquema corporal. En este sentido, cabe destacar la importancia que está adquiriendo en las investigaciones más recientes la definición de redes cerebrales y modelos teóricos que permitan explicar la percepción de fenómenos complejos como el dolor o las ilusiones somestésicas. El tema se completa con un apartado dedicado a la experiencia del dolor crónico que, por su relevancia clínica y los avances realizados en las últimas décadas, representa uno de los mayores desafíos científicos para el siglo XXI.



